Por lo general, aunque resulte un poco extraño jugar contra maníacos en el póker puede ser algo complicado para algunos jugadores, en el fondo son algunos de los adversarios más rentables contra los que podemos jugar. Existen varios tipos de maníacos, y por ello, es necesario que aprendamos a distinguir ese grado de locura del oponente contra el que nos enfrentamos. Algunos hacen raise preflop el 40% de las veces para después ser agresivos y también hay algunos que hacen raise a todo hasta el final sin importar cómo sean sus cartas. Nuestra tarea será adaptarnos lo mejor que se pueda a este nivel de locura y para jugar contra un oponente que hace raise con todo, a partir de tener una K con algo alto deberíamos aceptarlo y subir al máximo nosotros. Por otra parte, podemos enfrentarnos también a jugadores realmente agresivos pero por fortuna no llegan a ese tipo de locura explicada anteriormente. Como es de costumbre, en el póker lo primordial es la selección de manos preflop, que es la ronda donde más errores suele cometer un jugador de este tipo. Adicionalmente, aquí también influye el tipo de mesa en la que juguemos, puesto que si hacemos raise para aislarnos con el maníaco y hay mucha gente que lo ve, lo recomendable es esperar a tener las mejores manos para jugar contra él.
|